Días atrás, trasladé al anterior alcalde, Mariano Franco, como Presidente del Partido Popular de Morata de Tajuña, la respuesta a su escrito del 11 de marzo, sobre la re-instalación de la bandera de España que el pasado año se colocó a instancias del Partido Popular y simpatizantes en el final de la Av. de la Constitución, que en el mes de febrero el viento tiró y que se encontraba muy deteriorada. Recogida por los Servicios Técnicos municipales, se vio que estaba visiblemente deteriorada, precisamente a causa del viento y por la exposición a la lluvia y otros elementos climáticos.
Hago pública dicha respuesta, porque en ella expongo, creo con que evidente claridad, mi posición al respecto, con total lealtad institucional y que quiero que sea conocida por todos, adelantando mi profundo respeto a los símbolos que nos representan por devenir del ejercicio de la soberanía del pueblo español y evidenciando que lejos de retirar banderas, como se pretende, es mi intención, como así ya he demostrado, la colocación de las banderas oficiales en todos los edificios públicos de nuestro Ayuntamiento.
Esta es mi respuesta a su misiva:
"Estimado amigo y compañero:
En principio quiero agradecer la
calidad humana que demuestras en tu escrito de 11 de marzo del presente año,
superponiendo por encima de las posibles diferencias políticas que podamos
tener en nuestra ideología, el muto aprecio y afecto que a lo largo de los años
hemos tenido oportunidad de compartir y que vamos a seguir compartiendo, espero
que durante muchos más.
Como bien dices, sé que el
Partido Popular y un número de simpatizantes anónimos del mismo, colaboraron
con una donación particular, para instalar una bandera de España en un lugar
suficientemente visible de nuestro municipio y que gustoso accediste.
Como bien me conoces, sabes que
mi firme convicción republicana queda muy por debajo de mi absoluta lealtad institucional y ante el admitido
consenso que significó la decisión mayoritaria del pueblo español en aceptar
como símbolo de nuestro país la actual bandera española, en la vigente
Constitución, y que con orgullo manifiesto he hecho valer en la primera
oportunidad que tuve de presentarme como alcalde ante nuestros ciudadanos, en
la foto del programa de fiestas del pasado año en la que la misma quedaba
presente presidiendo el encuadre junto a las banderas oficiales del despacho,
pretendiendo así, establecer mi firme convicción democrática e institucional de
respeto y absoluto sometimiento a la soberanía del pueblo español y, por ende,
del morateño, admitiendo y defendiendo con igual intensidad que si mi
convicción fuera la monárquica, los derechos y símbolos de nuestro Estado.
Es más, diría que por absoluto
respeto a la lealtad de Estado y a sus símbolos, jamás creo que consentiría
hacer de los mismos un uso exclusivista y partidista por considerar que dichos
símbolos (himno, escudo y bandera) nos pertenecen en igualdad de condiciones a
todos los españoles, considerando igualmente mi firme convicción garantista de
los derechos fundamentales de las personas que con total libertad pueden
profesar la ideología que deseen (seguro de que estarás conmigo en que el
pensamiento nunca delinque) y no por eso ser menos españoles y, mucho menos que
aunque ellos mismos no lo admitan, descartarles de su condición de españoles
representados por la misma bandera.
No quiero entrar a valorar aquí
el posible interés partidista que los integrantes del Partido Popular morateño
y simpatizantes pudieron o quisieron tener para hacer propia, exclusiva y
excluyente la instalación de una bandera de España en un lugar público de
nuestro entorno urbano, y justamente en el año anterior al de las elecciones
municipales. De hecho ya ondean las banderas oficiales que nos representan en
el balcón del Ayuntamiento y, es más, demostrando una vez más mi firme
convicción institucional y democrática, hice personalmente instalar las
banderas oficiales en el balcón del edificio Manuel Mac-Crohon que acoge el
Juzgado de Paz y los Servicios Sociales, siendo interés propio el que poco a
poco, todos los edificios municipales con servicios públicos, sean
referenciados por la instalación de banderas oficiales en los mismos, hecho que
hasta que yo no he llegado a la Alcaldía de nuestro pueblo, nadie pareció
plantearse y no por esto es que sea más español que nadie, muy al contrario,
soy el primer servidor de nuestra comunidad morateña y española y no voy
presumiendo de especial españolismo.
Es verdad que los símbolos son el
lenguaje de lo trascendente y, por tanto, su uso inadecuado puede perfectamente
diseñar intereses torticeros, cuando los mismos son utilizados con valores
abyectos, de ahí que haya que cuidar al máximo una exageración inútil de su
utilización. Sinceramente, creo que estarás conmigo en que para nada desmerece
la calidad española de Morata de Tajuña, porque quede instalada una bandera de
España, (insisto que sin carácter oficial) en una avenida de nuestra localidad.
Sin dicha bandera, Morata de Tajuña no va a ser menos española y con dicha
bandera tampoco va a ser más española, así como los morateños no van a ser más
o menos españoles.
Y tal ha sido mi respeto
institucional que no me había planteado la oficialidad y legitimidad de
nuestros símbolos locales (himno, bandera y escudo) y había respetado
íntegramente, aún a sabiendas de su dudosa validez y legalidad, aquellos que me
he encontrado al llegar al cargo y que parecen representar a todos los
morateños, eso sí, con dudosa formalidad y rectitud.
Tu misiva me ha hecho reflexionar
al respecto y admitiendo la importancia del establecimiento legal y oportuno de
los símbolos que nos deben representar de acuerdo a los procedimientos
legalmente establecidos, estoy estudiando la oportunidad de decretar la apertura
de un expediente administrativo para la adquisición de una bandera oficial para
Morata de Tajuña y de la revisión o creación de su escudo, toda vez que el que
actualmente estamos utilizando como propio, es el del Emperador Felipe II de la
dinastía de los Austria que, cuando menos, significa una excesiva pretensión de
nuestra localidad, colocándose a la altura de la que fue más alta institución
de nuestro país.
Desde luego que lo dicho no es
óbice para que la bandera de España no pueda ondear en cualquier lugar de
nuestra geografía y, por tanto, nada empece que sea reemplazada en el lugar en
que vuestro partido, junto a los simpatizantes que creyeron oportuno sufragar
su coste, la instaló, entendiendo que el Ayuntamiento no debe, en este caso,
perpetuar una decisión exclusivamente particular nacida del interés de un
partido político sufragando dicho coste y tampoco impedir que la misma sea
colocada de nuevo por aquellos que consideréis oportuno.
Es decir, me parece apropiado,
dejándolo a vuestra discreción que consideréis iniciar una cuestación para que
el coste sea sufragado de acuerdo a como mejor penséis y por aquellos vecinos
que tengan a bien participar en la compra de una bandera de España para ser
instalada en el lugar que corresponde, sabiendo que con todo el respeto a la
misma, no gozará de carácter oficial por así entenderlo la normativa vigente al
respecto de la utilización de los símbolos oficiales del Estado español, es
más, me gustaría participar como un morateño más en ese sufragio aportando mi
modesta contribución si os hiciera falta para conseguir su adquisición.
Como bien dices, sabes que me
tienes a tu entera disposición por el alto grado de amistad que te profeso y
también de forma institucional por el firme compromiso de responsabilidad que
como Alcalde de nuestro municipio nunca he puesto en duda, además de ofrecerte
los servicios municipales para, una vez que tengáis la bandera disponible, sea
instalada en el lugar que decidiste.
Un fuerte y afectuoso abrazo.
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